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Un año en retrospectiva

En 2020 se intercambiaron pocos abrazos y besos. Durante días y meses interminables añoramos el sonido de las risas, las charlas animadas y la sencillez de compartir una comida juntos como familia I was a Sari. Para muchas de nuestras artesanas, el confinamiento supuso quedarse en casa sin distancia social, compartir camas y baños, sin poder escapar de esas mismas situaciones domésticas que las habían llevado hasta nosotros en primer lugar. Conscientes de lo difícil que era la situación para ellas, seguimos pagando a todo nuestro equipo, incluidas las artesanas, durante todo el confinamiento, incluso cuando la producción estaba paralizada.

En junio, cuando se levantó el confinamiento nacional, quienes vivían cerca de nuestros centros de producción y disponían de máquina de coser en casa vinieron a recoger los materiales a los centros de las ONG con las que colaboramos y trabajaron desde casa. Lamentablemente, otras personas migraron a sus ciudades de origen y aún no han regresado.

En cuanto a imagen y alcance global, las restricciones impuestas por la pandemia de Covid-19 nos brindaron un respiro para centrarnos en el renacimiento de nuestra marca en el ámbito digital y las redes sociales. Nuestro equipo de comunicación y dirección se coordinó en línea entre Europa y Asia para elaborar un mensaje unitario que esperamos resuene en todo el sector. Con una web renovada y una nueva estética digital, nuestras ventas se han visto impulsadas por una mayor demanda del tipo de ropa de estar en casa y loungewear que nuestras artesanas confeccionan con tanto arte, alma y espíritu. ¡Perfecto para vestir mientras se trabaja desde casa!

El equipo internacional que trabajó en este proyecto junto a I was a Sari estuvo formado por Emanuela Ferrandi, diseñadora creativa que ideó nuestra estrategia visual. ELS Agency que ha elaborado las directrices de nuestra voz de marca. Sofia Celeste que está trasladando la voz de I was a Sari a nuestros textos gracias a su talento como redactora. Claudio Limina es nuestro estratega de redes sociales. Chiara Goia, la fotógrafa de enorme talento que ha sabido captar la esencia auténtica de los productos I was a Sari. Niki Gomez nuestra asesora de marketing y marca, que trabajó estrechamente en el proyecto aportando su experiencia estratégica. Consuelo Funari se encargó del estilismo y la planificación del shooting con su gusto y estilo impecables. H.edge nos acompañó en la trayectoria de la marca que ha dado forma a lo que llamamos nuestro proyecto de up-branding.

Hemos incorporado online una gama de nuevos productos y categorías. Entra en el enlace para descubrir nuestra nueva colección de faldas, camisas, nuevos pijamas de manga larga para hombre y para mujer.

Impacto social y medioambiental 2020

También hemos alcanzado nuevas cotas, gracias al apoyo de nuestras clientas y clientes, que creen de verdad en el proyecto y nos apoyan a nosotros y, en consecuencia, a las mujeres con las que trabajamos. Colaboramos con 170 artesanas, un 37 por ciento más que en 2019. Nuestro equipo de artesanas trabajó un 24 por ciento de horas más en 2020, hasta un total de 150.909. Reciclamos de forma creativa 56.758 saris, lo que suma 227.033 metros cuadrados de tejidos reutilizados llenos de fantasía. Además, donamos 3.500 kilos de recortes y sobrantes a Goonj, una ONG puntera que fabrica compresas y juguetes a partir de retales sobrantes.

En lo que respecta al alma, también hemos cambiado mucho. Por primera vez vimos cómo la furia de una pandemia mortal se cobraba vidas en todo el mundo. Lloramos la pérdida de amigos, familiares y pilares de la sociedad. Contemplamos con horror la agitación social provocada por errores políticos, egoísmo y prejuicios, mientras reaparecía en el mundo ese tipo de violencia brutal que creíamos ya superada. Como organización con conciencia ambiental y motivación ética, nuestro deseo sincero es que, construyendo una industria más circular y enriqueciendo las vidas de quienes nos rodean, 2021 traiga no solo un año mejor, sino un mundo mejor.

Y quizá Arundhati Roy, la autora india más conocida por su novela The God of Small Things haya sintetizado mejor que nadie lo ocurrido en la India justo después del primer confinamiento y haya descrito así esta era (https://www.ft.com/content/10d8f5e8-74eb-11ea-95fe-fcd274e920ca, Financial Times, abril de 2020).

«Históricamente, las pandemias han obligado a los seres humanos a romper con el pasado y a imaginar de nuevo su mundo. Esta no es distinta. Es un portal, una puerta entre un mundo y el siguiente. La pandemia es un portal. Históricamente, las pandemias han obligado a los seres humanos a romper con el pasado y a imaginar de nuevo su mundo. Esta no es distinta. Es un portal, una puerta entre un mundo y el siguiente.

Podemos elegir atravesarlo arrastrando tras nosotros los cadáveres de nuestros prejuicios y de nuestro odio, nuestra avaricia, nuestros bancos de datos y nuestras ideas muertas, nuestros ríos muertos y nuestros cielos cargados de humo. O podemos atravesarlo ligeros, con poco equipaje, dispuestos a imaginar otro mundo. Y dispuestos a luchar por él.»

En I was a Sari, en muchos sentidos, ya hemos cruzado ese portal, aportando nuestro granito de arena por las personas y por el planeta y contribuyendo a un mundo mejor al otro lado de la pandemia, ¡y esperamos que muchas más personas den un paso al frente y se sumen!

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